domingo

Regreso

Aquel estúpido efecto de la gravedad me recordó las estrellas. Un camino apenas cercado por unos cerezos y el sabor al perfume de la tela que besaba el suelo frente a mis pies, me trasladaron a otros parajes, sin duda menos ásperos. Me pareció algo cómica la desembocadura de mis pensamientos ante las interpretaciones de la caída de un simple pañuelo... sus maneras, posiciones, sus suaves rasos suspendidos al viento.
Los seres valientes sólo mueren una vez -me dijo por ahí un cobarde- sin embargo he vuelto aquí cinco veces, y el defecto narrativo, con omisión de final feliz, responde al exagerado temor de dar de bruces con un pasado que no me atrevo a mencionar.
De lejos divisé el árbol. Ella no me vio entrar, y siguió avanzando por el rellano que conducía a la puerta. Dios, cuántas miradas perdidas... Afuera nadie me espera, soy sólo una hija sin madre.



3 comentarios:

D. dijo...

"Me pareció algo cómica la desembocadura de mis pensamientos ante las interpretaciones de la caída de un simple pañuelo..." Me llamó la atención ese pedazo. Es increíble cómo uno puede pensar tantas weás a partir de hechos muy simples, casi ridículos. Excelente texto, escribes re bien ;D

Agradezo tus comentarios, me animan a subir weás. Aunque lamento decepcionarte, tengo que decir una verdad vergonzosa; esa parte que dice "pues todo está hecho.." es una vil copia de un fragmento de un poema de Zurita. Que mal. Pero es difícil encontrar palabras para algo teniendo en cuenta que alguien ya dijo exactamente lo que tú querías con una precisión envidiable. Bueno...que me corroa la envidia nomás.

Salud.

Sota dijo...

Lo cómico es que a diario nosotros(me incluyo porque siento lo mismo que ustedes, creo) soltamos la imaginación, y ella escurridiza y pilla como bien sabe, se mete en nuestra cabeza y nos pinta mundos de diez mil colores, formas y texturas...a partir de simples eventos, cotidianos y extraordinarios por igual.

Lo central en esto, siento, que no es aquello...al menos no fué lo que más quedó en mi retina luego de leer al menos 4 veces el texto(cosa que suelo hacer con los escritos de Fernanda...jajaja...).

"Dios, cuántas miradas perdidas... Afuera nadie me espera, soy sólo una hija sin madre."

Dios, si en realidad tuviesemos esa certeza!...¿Que triste sería?.

Quizás ese día Fernanda...nadie te esperó allí, en ese rellano, o en esa puerta...

...Pero tienes un puñado de seres que espera día a día al menos, contar con tus palabras para darnos caldo de cabeza, leer y disfrutar de tu manera de expresar.

Quizás no vale mucho...quizás no es tanto.

Pero es.

Un abrazo!.

Sota/enfermado!

D. dijo...

Nuevamene gracias por llenar mi blog, tus comentarios son más que bienvenidos.

Había olvidado que quería mostrarte algo:
http://www.fotolog.com/paruski/44267457