"¿No los odias?, ¿esos silencios incómodos? ¿Por qué necesitamos decir algo para rellenarlos? Es por eso que sabes que has encontrado a alguien especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y disfrutar del silencio."
"Hubiese podido descansar, relajarme, respirar, pero el deber para con los muertos no me da tregua: ellos murieron, tú vives. Cumple con tu deber a fin de que el mundo sepa todo aquello."
Ser uno mismo, romper el cemento que pesa sobre la piel. Renunciar a ser lo que otros esperan de ti. Ser, y no pensar. Ser, y preocuparse de una vez de respirar, de cuán alto es el cielo, y de cuánta densidad debes tener para lograr al fin volar. No sé bien quién soy, no sé muy bien hacia dónde voy... pero ya estoy en el camino y trato de atisbar algunos modos para armar la imagen en mi espejo.
"Fue una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes de ese tiempo anónimo y universal de los relojes que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos. Pero, ¿Realmente los pasadizos se habían unido y nuestras almas se habían comunicado?... en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío"
4 comentarios:
Ojalá lo halles.
¿y cuándo fueron necesarios los pretextos? ;)
entre en tu blog por casualidad y tengo que felicitarte, me ha encantado.
Espero que nos leamos por mucho tiempo.
Besos y hasta pronto
si desde cuando hacen falta pretextos para eso.
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